¡Ámame,
destrózame, vísteme de colores brillantes
y de paso,
cántame un bolero!
¡Átame!
el feminismo y el postmodernismo.
Hace unas semanas recibí un
mensaje pidiéndome que hablara de películas que estuviesen
en vídeo, y otro en el que me decían que les había
encantado Tacones Lejanos (Pedro Almodóvar, 1991)
y que querían saber de otros títulos
de ese director. Le di vueltas al asunto y decidí juntar los dos
mensajes. ¿Qué mejor que analizar Átame (1990),
una película de uno de mis directores favoritos, Almodóvar,
cuyas producciones se encuentran casi todas en vídeo?
El cine de Almodóvar forma parte
de un movimiento cultural español conocido con el nombre de La
Movida, el que se desarrolla en respuesta a la represión
experimentada bajo el régimen de Francisco
Franco (1892-1975). La Movida fue un movimiento que se concentró
básicamente en el cine, vídeo, moda y música popular
ligando los conceptos de arte clásico con el comercialismo. Este
fue el camino por el cual ciertos aspectos sociales, como la sexualidad
femenina, por ejemplo, que una vez fueron dejados de lado y escondidos
bajo la religión, pudieron ser incorporados a la sociedad y mostrados.
Así es como la homosexualidad, prostitución, drogas, crímenes,
etc. se convirtieron en tema central del cine y otras formas de arte comercial.
En el cine, el corte absoluto que separaba lo malo de lo bueno desaparece,
haciendo que éstos valores morales se entrelacen como en la vida
real. En el caso del cine de Almodóvar esta mezcla de valores se
hace de tal modo que las historias parecen irónicamente más
reales que la vida misma, haciendo comedia del drama. Cada criminal o desplazado
social no es completamente malo y cada persona, aparentemente normal, no
es completamente buena. Sus personajes principales son comúnmente
mujeres que tiene una vida difícil, que tratan de sobrevivir en
un mundo dominado por hombres, y cuyo dolor y sufrimiento las hace vulnerablemente
fuertes, capaces e incapaces de sobrellevar sus vidas y la de los hombres
que les salen al paso.
En las películas de Almodóvar,
el comercialismo y consumo, encontrados en el uso del vestuario, la moda,
telas, arte y colores, son factores importantes que han puesto a este director
en la categoría de postmodernista,
así también el tema de sus películas y la forma en
que éste es entregado al público. Sus producciones son una
explosión de colores, luz y decoración de estilo que sigue
la última moda en diseño de interiores. En Átame,
todo esto es combinado con imágenes religiosas impresas en serie
y usadas como decoración al más puro estilo Andy
Warhol. La imagen de la Virgen María, usada como ornamento
en vez de adoración religiosa, hace un comentario respecto a la
forma en que las percepciones religiosas cambian en España, y también
establece un paralelo entre la imagen y el personaje principal, Marina.
Como la Virgen María, Marina, es una figura que inspira fortaleza
espiritual y determinación, y como la Virgen, ella también
es adorada y observada como un objeto de decoración y deseo. Consumismo
también es mostrado a través del uso de programas de televisión,
publicidad, otras
películas y el teatro dentro del film. En Átame la pantalla
de televisión sirve para comentar sobre la situación del
personaje principal y también para bromear sobre España y
su política. La película que Marina ve cuando está
cautiva, The Night of the Living Death (George Romero, 1968)
actúa riéndose de su condición de secuestrada atada
a una cama. La publicidad, especialmente uno de los comerciales, comenta
sobre la situación de los jubilados en España y sus pensiones
pequeñas. Este muestra a una pareja joven, perteneciente al grupo
nazi alemán planeando su jubilación con décadas de
anticipación y luego se les muestra de viejos vacacionando en España.
Esto está parodiando y comentando sobre el régimen de Franco
al invitar a los españoles a ser una vez como los alemanes nazis.
Las características intertextuales
del cine de Almodóvar son presentadas de forma más bien obvia
en Átame a través de la película que está siendo
filmada dentro del film. Como la actriz (Victoria
Abril) su personaje, Marina, es una estrella de cine que está
filmando una película. Esta es una historia de amor que se hace
paralela a la historia del film de Almodóvar. Las dos películas
tienen como personaje central a un hombre que está perdidamente
enamorado y quiere llevar a la mujer de sus sueños a un lugar alejado
de todo para vivir juntos y felices por siempre. La mujer en las dos películas
resiste los deseos del hombre, pero al mismo tiempo parece conmovida por
la fuerza del amor que él le demuestra. Las dos películas
tienen un final abierto de similares características, en la película
que está siendo filmada, la mujer termina literalmente colgada de
una cuerda, sin lugar a donde ir, luego de decidir que no se dejaría
llevar por el hombre, y en Átame, Marina termina manejando en una
carretera abierta, con su hermana y su amante ex-secuestrador, completamente
insegura de lo que será su vida, luego de haber aceptado la proposición
del hombre.
Los personajes de Átame no son
los personajes típicos, ellos son ladrones, amas de casa, traficantes
de drogas, etc. Dos tipos de mujeres son claramente observados, Marina
y la esposa del director de la película que está siendo filmada.
Marina es una estrella de películas porno, adicta a las drogas,
con problemas policíacos, de buen corazón, soltera y que
representa a la mujer luchadora, la que no escapa de las dificultades de
la vida, aunque a veces lo quisiera. Ella espera hacer algo mejor de sí
misma, sola, ya que no encuentra ningún hombre lo suficientemente
bueno. Acepta actuar en una película para comenzar un cambio en
su vida. Aunque es fuerte, también es vulnerable y necesita
ser dirigida, primero por el director quien le dice que hacer y luego por
su secuestrador. Por esto, ella parece estar representando a la mujer que
cree ser independiente, pero que en realidad necesita ser controlada por
una fuerza ajena a la propia, una fuerza masculina. La esposa del director
representa a la antigua generación de mujeres, las que sirven al
marido y que literalmente caminan detrás de él. Ella es un
ama de casa, silenciosa y cabizbaja, hace lo que sea que su marido le pida
sin reclamar, aunque no es feliz con el tipo de vida que tiene, no parece
querer ningún cambio. Ella sabe que su marido está obsesionado
con Marina, que le dio un papel en la película sólo para
estar cerca de ella, y que usa su tiempo libre para mirar sus películas
porno y fantasear con ella, pero esta mujer prefiere esconder sus sentimientos
de insatisfacción antes de abrir la boca, ya que no se imagina una
vida sola.
El secuestrador (Antonio Banderas,
que estará en The
Mask of the Zorro (Martin Campbell, 1998 ) en septiembre)
es un ladrón que ha estado gran parte de su vida en un hospital
mental y encuentra la forma de salir acostándose con la administradora
del hospital. Al igual que Marina, él es un objeto sexual en Átame,
es observado intensamente por la cámara desde un punto de vista
de mujer deseosa y a la vez homosexual. Al no ser capaz de llamar la atención
de Marina, entregándole su corazón en la forma de una caja
de bombones, decide secuestrarla. Aunque la forma en que éste trata
de hacer contacto con la mujer es violenta y controladora (la mantiene
atada a la cama) él no es el que tiene todo el poder. El
secuestrador es totalmente dependiente del amor y comprensión de
Marina para continuar viviendo, pues su único propósito en
la vida es hacer que ella se enamore de él. Aunque Marina pasa de
tener el control de su vida a que su secuestrador le diga que hacer y cuando,
ella mantiene el control de sus emociones y con esto ella es capaz de manipular
al secuestrador. La única vez que ella muestra compasión
e interés real en el hombre, es cuando ella lo ve herido luego de
haber salido a buscar drogas para ella, es ahí cuando su amor maternal
y el cariño afloran. A través de esto, se establece otra
conexión entre ella, la Virgen María y la religión.
Marina demuestra amor maternal y compasión hacia alguien que la
ha herido y es capaz de perdonarlo. Estos segundos de amor espiritual son
contrastados con las escenas de sexo. Cuando están en la cama ella
reconoce haber pasado una noche con él hace algún tiempo
y todo cambia, terminan viendo televisión y comiendo juntos como
si fuesen una familia normalmente constituida.
Como otra característica del
postmodernismo de Almodóvar, en Átame pueden encontrarse
rasgos de distintos géneros del cine. Porque se presentan situaciones
bastante fuera de lo común tratados como si fuesen cosa de la vida
diaria, Átame se convierte en una teleserie irónica. Esto
se observa en el modo en que los diálogos están estructurados,
como también en las acciones y reacciones de los personajes. Un
ejemplo de esto es la escena en que Marina le pide a su amante ex-secuestrador
que la ate otra vez antes de salir, porque ella no está segura si
esperará a que él vuelva sabiendo que está libre.
Por el mismo tipo de situaciones, la película también es
un drama, el hombre y la mujer no tienen sus vidas completamente claras,
no son felices y no saben, al menos la mujer, si el amor y una vida juntos
es la respuesta a los problemas. En Átame, también hay características
de suspenso y horror a través de las escenas de secuestro donde
el hombre actúa violento y amenazante, está la tensión
de ella tratando de escapar y el queriendo tenerla a su lado no importa
cómo. La escena que ejemplifica esto en forma perfecta es en la
que ella duerme y él se acuesta a su lado dándole la espalda
y también se queda dormido, ella despierta por los ronquidos del
hombre y trata de sacar las llaves de su bolsillo para escapar, él
despierta pero continúa roncando con sus ojos abiertos a la espera
de lo que hará la mujer. El
centro de la película es una comedia romántica con fuertes
características sexuales que más bien la acercan a la pornografía
que a la sensualidad. El sexo está presente en toda la película
como algo natural y al mismo tiempo alienado. Ella es una estrella porno,
el director de la película en que ella actúa es un paralítico
que fantasea con ella, la escena de sexo de los personajes principales
es larga, detallada y producida en masa a través de la reflexión
de los cuerpos en los espejos que están sobre la cama. Ella pasa
casi toda la película en una posición sadomasoquista, amordazada
y atada a una cama. Como en todos los romances, Átame, ofrece un
final feliz en el que la pareja se reúne, aunque aquí no
tenemos la sensación de que la felicidad será para siempre.
Marina no está segura si lo que necesita para completar su vida
es formar una pareja, si tener a un hombre que la proteja y sea el padre
de sus hijos (como le ofrece su amante ex-secuestrador) es lo que ella
desea. Marina no está segura si ser una ama de casa y atender a
las demandas de su hombre es el cambio de vida que ella esperaba.
Si
te interesa el cine de Almodóvar, te cuento que en agosto será
estrenada, en Chile, su última película Carne
Trémula (Live Flesh) que está basada en la novela
de la inglesa Ruth
Rendell y que trata de la mente de un violador. La película
trata el tema centrándolo en el concepto del pecado original y se
convierte en una visión exuberante, aunque tal vez algo más
seria que sus películas anteriores, y con características
de film noir. Abajo está la lista de la filmografía de este
director, para que busques sus películas en el club de vídeo.
Otros Títulos
de Almodóvar:
-
Carne Trémula (1997)
-
La Flor de mi Secreto (1995)
-
Kika (1993)
-
Tacones Lejanos (1991)
-
¡Átame! (1990)
-
Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios
(1988)
-
La Ley del Deseo (1987)
-
Matador (1986)
-
¿Qué he Hecho yo para Merecer
Esto?!! (1984)
-
Entre Tinieblas (1983)
-
Laberinto de Pasiones (1982)
-
Pepi, Luci, Bom y otras Chicas del Montón
(1980)
-
Salomé (1978)
-
Muerte en la Carretera (1976)
¿Deseas
que AZULITA escriba sobre algún tema de tu interés?, o ¿quieres
hacerle llegar tus comentarios o preguntas? Escribe a azul@atico.cl
y ella gustosamente te responderá. |